Biodanza

La Biodanza es un sistema vivencial que busca la expresión saludable de la identidad de las personas que la practican, utilizando como método la música, el movimiento y el encuentro en grupo.

La Biodanza crea un ámbito favorable para que las personas descubran, expresen y desarrollen sus potenciales, propiciando, además, la alegría y el placer de vivir. La propuesta es un camino de autoconocimiento y de desarrollo personal que tiene como hilo conductor la afectividad, y se da a 3 niveles: vinculación con uno mismo, con los demás y, en un sentido más amplio, con el entorno en que vivimos.

El nombre de Biodanza tiene su origen en la palabra griega “bios” que significa vida, en la palabra “danza” entendida como movimiento pleno de sentido. Es, por tanto, la danza de la vida. Rolando Toro, psicólogo, antropólogo y poeta chileno fue el creador de este sistema, en los años 60.

¿Cómo son las sesiones de Biodanza?

Las sesiones duran unas 2 horas.

Constan de una primera parte verbal donde los participantes y el facilitador/a comentan temas sobre la teoría y la práctica de la Biodanza, y de una segunda parte vivencial en la cual el facilitador/a propone una secuencia de ejercicios / danzas acompañados de música.

Los ejercicios de biodanza están estudiados sobre bases biológicas, antropológicas y psicológicas y han sido probados metodológicamente.

¿A quién va dirigida la Biodanza?

A cualquier persona. No hace falta experiencia previa ni saber bailar, ya que no hay coreografías ni pasos predeterminados. Los ejercicios propuestos no requieren ninguna preparación física especial, y son adaptables a diferentes tipos de personas o colectivos con características especiales por edad o movilidad.

¿Qué beneficios aporta la práctica de la Biodanza?

  • Mejora la autoestima
  • Potencia la expresión en todas sus manifestaciones saludables
  • Facilita las relaciones entre las personas, fomentando vínculos afectivos y espontáneos
  • Favorece la comunicación
  • Estimula la creatividad
  • Ayuda a reconocer las propias necesidades y las propias emociones
  • Aporta una buena integración motora, reforzando el ritmo, la coordinación, la ligereza, la flexibilidad, el equilibrio, la agilidad y otras cualidades del movimiento
  • Regula los ciclos de actividad y reposo, disminuyendo los estados de estrés
  • Refuerza el sistema inmunológico
  • Favorece el equilibrio del organismo
  • Propicia la integración entre lo que sentimos, lo que pensamos y lo que hacemos
  • Fomenta la alegría de vivir, la solidaridad, la ecología…
  • Propone un estilo de vida más saludable y armonioso