La episiotomía: «decid no al tijeretazo»

           A pesar de que hoy en día hay mucha información sobre esta gran palabra “episiotomía”, todavía son muchas las que desconocen las consecuencias o incluso si en su momento la sufrieron o no. Sobre esto va este post, ¿Qué es?, ¿Cómo se hace? ¿Por qué? y ¿Qué consecuencias tiene?
            La episiotomía es una incisión en el periné con el fin de agrandar la abertura vaginal para “facilitar” la salida del bebe durante el expulsivo y que este se acorte. No es una práctica esporádica, es tan frecuente que en algunos hospitales lo hacen por protocolo junto con la oxitocina sintética y la epidural… vamos que si tu entras en un hospital para dar a luz, y no preguntas, puedes – digo puedes porque hay veces que la gente es muy profesional y hacen su trabajo como los tienen que hacer, informando a la paciente – salir con el kit completo (oxitocina – epidural y episiotomía). Estas son las que luego aparecen en mi consulta y me dicen “yo he dado a luz de forma natural”. Pero queridas amigas, no es así, no es natural que te realicen una incisión para salir el bebe en un parto vaginal.
            Como apunte, la OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda no superar una tasa del 10% de episiotomías, lo que respondería verdaderamente a las indicaciones probadas; Suecia está en un 6% para primíparas; Gran Bretaña en un 13%; Francia, casi en un 70%, y España… en torno al 90%… y esto no son estudios míos, son de la organización mundial de la salud.

           
La incisión protocolaria en los partos o episiotomía suele ser ventral o  lateral. El motivo en el que se escudan para realizarla es por “control”. Cuando un tejido se desgarra no lo puedes controlar, por el contrario un corte programado sabes como va a evolucionar. Esto podría ser creíble sino fuese porque cuando un tejido se rasga lo hace por las líneas de tensión del músculo y cicatriza mejor, antes y deja menos dolor “residual”. En resumen, para no tener un desgarro tipo III, que se da en muy pocas ocasiones (tengo estudios delante cuyas cifras son de risa), lo hacen siempre y se curan en salud.
Otro problema es que puede quedar afectada la rama de algún nervio y provocar perdida de función o dolor posteriormente, esto sin tener en cuenta que un desgarro sangra menos que una herida quirúrgica, cuanta menos sangre perdamos más rápido nos recuperaremos.

Es evidente que hay que valorar cada caso individualmente pero sí es cierto que en quirófano el tiempo apremia y a veces se hacen las cosas prematuramente para evitar un posible “superdesagarro”. Pero no se debe olvidar que el momento óptimo para realizar la incisión es cuando el bebe corona (asoma el cogote). Entonces, el corte solo se realiza sobre la piel quedando la musculatura intacta.
Cualquier mujer debería preferir empujar dos veces más a tener una episiotomía, pero ¿alguien les pregunta?
            Como he comentado al principio del post, a largo plazo la episiotomía puede dejar dolor residual o molestias durante las relaciones. Incluso, si tocan algún nervio o músculo puedes tener síntomas de incontinencia urinaria y lo que es peor fecal.
            Para evitar la episiotomía os recomiendo informaros, hacer caso a las matronas y a las fisioterapeutas especialistas en el cuidado del suelo pélvico, ellas os aconsejaran masajes perineales, ya os conté el cómo, el cuándo y el por qué en otro post. Yo personalmente recomiendo el “epino” (episiotomia no). Intentaría explicar en qué consiste pero como una imagen vale más que mil palabras, en la siguiente web encontraréis toda la información http://www.epi-no.es.
            A aquellas que lo habéis  padecido ya, os recomiendo independientemente de que tengáis dolor o no, que os la revise un ginecólogo. Y al primer síntoma acude a tu fisioterapeuta especialista en el suelo pélvico.

Publicado en Divulgativo