Terapia psico-corporal

TERAPIA GESTALT, BIOENERGÉTICA, MINDFULLNES APLICADO, MOVIMIENTO, EXPRESIÓN Y DANZA CONSCIENTE.

¿Qué es?

La terapia psico-corporal es un espacio personal que permite una experiencia de autoestudio y autoindagación acompañado, donde la persona puede tomar conciencia de su forma de relacionarse, de actuar, de comunicarse y de verse.

Un proceso que facilita el encontrar nuevas maneras, más sanas, en esa relación con ella misma, con los demás y con las diferentes áreas de su vida.

La terapia psico-corporal es una ayuda para ir aceptando una autoimagen más realista y sincera.

Es un camino en el que se va creando una relación sana entre dos personas, donde una (el consultante) se estudia amorosamente y el otro (el terapeuta) le acompaña señalando, dando luz y cuidando de su proceso. Es un espacio de seguridad y confianza, libre de juicio o interpretación.

Es una propuesta de aprendizaje en la responsabilidad que es vivir plenamente con uno mismo. La forma en que los hombros están colocados, como la persona mira, su tono de voz, etc. nos cuenta de las experiencias vividas de la persona, de lo que cree de sí misma, de lo que se permite, de cómo se siente, etc; en definitiva de cuáles son sus maneras de organizarse. Con el abordaje corporal estudiamos esos patrones y permitimos que el cuerpo vaya encontrando “otras maneras de expresarse y moverse” en esa tarea de ser uno más autentico, espontáneo y original a su propia naturaleza.

Va dirigido a personas que…

  • Quieren darse un espacio donde aprender, crecer, evolucionar y encontrarse con ellas mismas.
  • Están en un momento de cambio, de confusión y/o de crisis.
  • Necesitan apoyo para afrontar sus dificultades personales, relacionales y de cualquier ámbito de su vida.

¿Para qué?

  • Tomar conciencia de su manera de organizarse con ella misma y con el ambiente, comprendiendo la propia experiencia.
  • Aceptar la realidad personal.
  • Obtener recursos para el cambio y la transformación.
  • Caminar hacia una integración personal y consciente.
  • Encontrar el equilibrio entre lo que siente, piensa y hace.

¿Cómo?

  • Aquí y ahora (abordando los objetivos en el presente) en presencia amorosa, en escucha activa y libre de juicio.
  • Estudiando las diferentes formas de expresión: movimiento, emociones, lenguaje verbal y corporal.
  • Ofreciendo a la persona pequeños experimentos de escucha y contacto orientados a ese “darse cuenta”, en atención plena; trabajando desde la quietud, el movimiento, la danza y la expresión consciente.
  • Desarrollando experiencias reparadoras o nutridoras.
  • La práctica se realiza mediante sesiones periódicas e individuales de 1 hora.