Tu cerebro, el mando a distancia que no sabías que tenías

¿Alguna vez te has sentido un poco «torpe» en una clase de gimnasia? Esa sensación de que el instructor dice «activa el transverso» y tú te quedas pensando: ¿perdona? ¿Dónde está el botón de encendido de eso?

Si te ha pasado, tengo una noticia bomba para ti: no es culpa tuya. Es culpa del método.

Durante años nos han enseñado a entrenar como si fuéramos robots: «aprieta aquí», «no muevas allá». Pero la neurociencia aplicada al movimiento —y el foco externo que aplicamos en nuestro programa— dice que tu cuerpo odia las órdenes directas. Tu cerebro se aburre, se desconecta y, a los cinco minutos de terminar, ha olvidado todo lo que hiciste.

 

El secreto del foco externo (o por qué no necesitas pensar en tu abdomen)

En un estudio reciente con mujeres en postparto, la ciencia lo confirmó: cuando entrenaban su abdomen sin pensar en el abdomen, sino centrándose en objetos externos —como empujar una pared o levantar un peso del suelo—, su músculo más profundo, el transverso, se activaba y ganaba grosor en el momento, sin que nadie les pidiera que lo contrajeran a propósito.

Sí, has leído bien: sin pensarlo. Sin el famoso «mete el ombligo» que tanto nos han repetido y que solo sirve para ponernos rígidas.

 

¿Por qué jugamos tanto en este programa?

No es que me haya vuelto loca mandándote a buscar «naranjas imaginarias» o a «escribir tu nombre con el pie». Es pura ciencia:

  1. Despistamos al miedo: si tienes miedo a moverte porque te duele o te sientes insegura, el juego «secuestra» tu atención. Tu cerebro se lo pasa tan bien persiguiendo un globo que se olvida de que tenía que protegerse, y de repente… ¡pum! Estás haciendo movimientos que creías imposibles.
  2. Menos es más: en lugar de darte una metralleta de correcciones, te doy un objetivo. Si te digo «que no se caiga el libro de la cabeza», tu cuerpo se organiza solo para estar erguida. No necesito decirte «ponte recta». Tu cerebro es el protagonista, no yo.

 

Así trabajamos el foco externo en 4 minutos para ti

En 4 minutos para ti no buscamos que seas perfecta repitiendo un ejercicio. Buscamos que seas creativa. Que si el suelo quema, sepas cómo saltar; y que si la vida te empuja, tu suelo pélvico sepa reaccionar sin que tú tengas que darle permiso.

Si quieres participar en la próxima edición arrancamos el 14 de septiembre, por un periné despierto y contento, no te quedes fuera, las plazas son limitadas.

Quiero tener "4 minutos para mi"