Hace unos días llegó a nuestra consulta de Hazia Fisioterapia una paciente con cara de preocupación y una pregunta directa: «Tengo endometriosis… ¿yo también tendría que vaciarme?». La reciente visibilización que ha hecho @lavecinarubia sobre su diagnóstico de adenomiosis y endometriosis profunda ha abierto un debate muy necesario. Sin embargo, también ha sembrado dudas e incertidumbres en muchas mujeres que conviven con estas patologías.
Cuando hablamos de endometriosis y adenomiosis, una de las grandes preguntas es si siempre es necesario recurrir a la cirugía o si existen otras opciones de tratamiento.
Hoy queremos aclarar conceptos con ciencia, cercanía y empatía para que entiendas qué opciones existen y por qué cada caso es completamente único.
El lenguaje importa: por qué debemos dejar de decir «vaciarme»
Cuando hablamos de una histerectomía, nos referimos a una intervención quirúrgica donde se retira el útero. Usar términos como «vaciar» transmite la falsa idea de quedar incompleta.
Nombrar nuestros cuerpos con dignidad es fundamental para habitarlos con paz. No estás vacía ni eres un recipiente: tu valor como mujer no reside en tus órganos reproductivos.
La histerectomía es una herramienta médica para recuperar tu calidad de vida cuando está indicada, no una pérdida de tu identidad.
¿Qué diferencia hay entre endometriosis y adenomiosis?
Aunque la endometriosis y la adenomiosis pueden coexistir y ambas producir dolor, no son la misma patología:
- Adenomiosis: El tejido endometrial se localiza dentro del miometrio, la capa muscular del útero.
- Endometriosis: Tejido similar al endometrio aparece fuera del útero (en ovarios, vejiga, intestinos o ligamentos), pudiendo desencadenar procesos inflamatorios, fibrosis y adherencias.
Ambas condiciones pueden provocar dismenorrea (reglas dolorosas), dolor pélvico persistente, sangrados abundantes e impactar en la fertilidad.
¿La histerectomía cura la endometriosis o la adenomiosis?
La respuesta corta es: depende de la localización de la enfermedad.
– En la adenomiosis: Al localizarse en la pared muscular uterina, retirar el útero elimina la enfermedad uterina. Sin embargo, esta intervención debe valorarse individualmente, teniendo en cuenta los síntomas, los tratamientos previos y el deseo reproductivo.
– En la endometriosis: Como las lesiones crecen fuera del útero, una histerectomía no garantiza por sí sola la desaparición de la enfermedad ni de todos los síntomas. Las guías científicas, como las de ESHRE, contemplan en determinados casos la histerectomía junto con la extirpación de las lesiones endometriósicas visibles. En el caso de La Vecina Rubia, según la información difundida sobre su intervención, además de retirar el útero se trataron lesiones de endometriosis profunda.
Tener endometriosis y adenomiosis no significa automáticamente que necesites una histerectomía. Existen alternativas conservadoras y tratamientos médicos que deben valorarse según las características y necesidades de cada paciente antes de decidir una intervención quirúrgica.
Lo que nunca debemos normalizar sobre la regla
El diagnóstico de la endometriosis puede demorarse durante años. Esta situación tiene consecuencias importantes en la calidad de vida de las mujeres y pone de manifiesto la necesidad de mejorar el acceso a la atención especializada.
No todo se arregla con un «es normal, la regla duele». Debes consultar a un profesional si experimentas:
- Dolor menstrual que te impide trabajar o estudiar.
- Dolor que te despierta por la noche.
- Molestias o dolor profundo durante las relaciones sexuales.
- Dolor al orinar o defecar relacionado con tu ciclo menstrual.
- Sangrados desproporcionadamente abundantes o dolor pélvico persistente.
El impacto emocional: más allá de la recuperación física
Tomar la decisión de someterse a una histerectomía no es un «camino fácil».
Puede conllevar un proceso de duelo, un trabajo de reconstrucción con la propia imagen corporal, la fertilidad, la sexualidad y las expectativas de vida. Cada mujer vive este proceso a su manera y merece acompañamiento respetuoso.
Consejo de fisioterapeuta: el papel del suelo pélvico
Si te han diagnosticado endometriosis o adenomiosis, o si sufres de dolor pélvico crónico, acude a una valoración integral del suelo pélvico.
La fisioterapia especializada no cambia un diagnóstico orgánico, pero puede ayudar a tratar la hipertonía muscular, los puntos gatillo y determinados componentes musculoesqueléticos y de sensibilización relacionados con el dolor.
Antes de tomar decisiones por miedo, aborda tu salud de forma interdisciplinar con ginecología, fisioterapia y, cuando sea necesario, otros profesionales sanitarios.
¿Cómo podemos ayudarte en Hazia Fisioterapia?
¿Sientes que tu dolor menstrual no está siendo escuchado?
En Hazia Fisioterapia te acompañamos para valorar el estado de tu suelo pélvico y ofrecerte un tratamiento adaptado a tu caso.
Si convives con endometriosis, adenomiosis o dolor pélvico persistente, podemos ayudarte a comprender cómo está respondiendo tu musculatura y qué papel puede desempeñar la fisioterapia en tu bienestar.
Si te han quedado dudas sobre este tema o quieres compartir tu experiencia, déjanos un comentario o ponte en contacto con nosotras.

